Cuando trabajas sin contrato, las injusticias laborales son más comunes
Muchas personas que trabajan como empleados del hogar, en trabajo informal o sin contrato, viven situaciones injustas todos los días. Despidos repentinos, promesas incumplidas y pagos que nunca llegan.
Lo más grave es que, al no tener un contrato firmado, muchas veces creen que no tienen derecho a reclamar, aunque hayan trabajado durante meses o años.